viernes, 14 de diciembre de 2007

Sobre la Teoría de los contrarios

Desde un parafernalismo excéntrico, la humanidad despierta el desentrañado pliegue de la concepción; liga la comprensión de la realidad a los sentidos, asociando todo aquello que percibe a sus contrarios, como por ejemplo: la perfección de la imperfección, la negatividad de lo positivo, la finalidad sin un fin … por lo que parte el “sentido del sinsentido” .

Sin basarse en las leyes de la lógica, la teoría de los contrarios, logra explicar la complejidad de la realidad. Se revuelca en ella hasta convertirla en “nada”, como el sonido ensordece y como el silencio no se percibe, la teoría de los contrarios se adapta a todo, a lo que puede y a lo que no.

Sumergida en un paradójico universo, esta teoría pretende explicar el sentimiento de la nostalgia, que se arraiga constantemente a un deseo desenfrenado de sabiduría aún empapada en nada. Se descorre el velo de la mentira y de la ignorancia, se percibe el paralelismo entre certeza e incertidumbre, se inventa una verdad para lograr un nuevo autoengaño que frene el sufrimiento.

Ni la filosofía con la retórica, ni la ciencia que ha destronado al dios occidental, pueden captar en esencia la infinitud ideal de la teoría de los contrarios, ligada al placer del sufrimiento nostálgico de encontrarse fuera de la patria.

3 comentarios:

Tomásoplo dijo...

...Contradictorio...
Hasta un punto razonable es comprensible. Hasta un punto no razonable también es comprensible.

Debo concretar en este alegato veloz que conlleva esta teoría una concentración arriesgada. Y eso que el todo y su contrario está ante nuestros ojos.


Sí interesante...

Blue dijo...

Muy interesante, me ha recordado como te he comentado antes a Lao-tse. El bien y el mal, el placer y el dolor, la vida y la muerte, no son experiencias absolutas enclaustrados en categorías difrentes, sino dos
aspectos de una misma realidad, son los extremos de un únic conjunto.

No se trata de una identidad estática sino siempre un juego entre dos extremos. Ummm... un ejemplo podría ser la polaridad que existe entre los aspectos femenino y masculino. Como en la oposición del bien y del mal, o de la vida y la muerte, el ser humano tiende a sentirse incómodo con la bipolaridad masculino/femenina. A lo largo de la historia la sociedad ha favorecido tradicionalmente el lado masculino más que el femenino.

Se podría reconocer que la personalidad de cada hombre y cada mujer es el resultado una sinergia de aspectos masculinos y femeninos, la sociedad ha instaurado un orden estático dond todos los seres masculinos son considerados como tales y todas las mujeres como femeninas, dando a los hombres los primeros roles y la mayor parte de los privilegios de la sociedad.

En fin, que desde mi punto de vista los contrarios son nociones abstractas englobadas en el dominio del pensamiento y, por ello, son relativos. Por el acto mismo de concentrar nuestra atención sobre no importa q noción, suscitamos su contrario.

paulachates dijo...

ahiiiiiiiiiiiiiiiiiii tan bacano esto

graciass me sirvio